Versos del alma, es mi vida

1 Sep 2017

Pasan las horas del tercer viernes del mes, el público impaciente porque comience la peña de la Sociedad Cultural José Martí “Echando versos del alma”. Exacto como el Big Ben, son las 5 de la tarde y llega al escenario con esa energía de juventud, los aplausos le dan la bienvenida a un joven de estos tiempos, músico de profesión y martiano de corazón Alwin Damián, anfitrión y creador de este espacio que ya cuenta con más de 7 años. Hoy conoceremos la historia de un aprendiz de Martí que puede ser, también, tu historia.

Alwin ¿Cómo llegas a la Sociedad Cultural José Martí?

Corrían los días finales del año 2009 y disfrutaba, al fin, por haber realizado una audición para formar parte del catálogo del entonces Centro Provincial de la Música “Adolfo Guzmán”. Esto significó un cambio trascendental para mi vida al tener la posibilidad de incorporarme al mundo de la música profesional, lo que sin dudas me abría innumerables puertas y derroteros por donde encaminarme a partir de ese momento.

A la espera de firmar el contrato de trabajo, la primera meta por alcanzar fue definir un espacio donde ofrecer mi arte y que sirviera de punta de lanza en la promoción de mi trabajo, pensado fundamentalmente como un ámbito de trabajo sociocultural-comunitario, en el que no mediaran intereses puramente económicos y adonde poder invitar a los amigos que me apoyaron en los tantos años de trabajo como artista aficionado y a ese público fiel que me había manifestado su cariño y respaldo en los muchos concursos y peñas en las que había participado.

Junto con mi amigo, representante y productor artístico, Emilio García Tuero, valoramos distintas opciones, y por mucho, la más interesante de las posibilidades era tratar de insertarnos en la programación de la Sociedad Cultural “José Martí” a partir de su trabajo en la difusión del ideario martiano y de lo mejor de nuestra tradición cultural.

Redactamos la documentación necesaria y presentamos la idea a la directiva de la Sociedad. Fue aceptado el Proyecto “Echando versos del alma” el cual realizó su presentación inicial en mayo de 2010 con la presencia en la escena de un grupo de fieles amigos y prestigiosas figuras del arte cubano.

¿Cómo llega Martí a Alwin?

Confieso que al principio era una gran incógnita para mí, pues ya tenía mi espacio, mi hijo nacido, y nada más que en la Sociedad Cultural, lo que representa aún un gran reto, porque no solo es divulgar nuestras tradiciones musicales, es llevar a Martí al escenario de una forma novedosa, nada forzado y el Martí que yo conocía era el de la Edad de Oro, de la guerra del 95, pero verdaderamente no era una figura estudiada por mí, eran mis conocimientos de años como estudiante.

La peña me obliga a llevar siempre un tema martiano. Comencé exactamente por lo que conocía del Apóstol y el público no disfrutaba al máximo este momento y me asesoré con los especialistas de la sociedad, los que me ayudaron con todo tipo de materiales y fue ahí que conocí verdaderamente a Martí y desde entonces ya no fue la misma peña de siempre, esos saberes tuvieron una repercusión en mi formación, no imaginaba cuanta poesía y amor encontraría en los textos martianos.

Hoy en día no solo me presento en la peña, también regalo mi arte en otros espacios a los que me invitan o me asigna la empresa musical a la que pertenezco y siempre llevo en mi voz, los versos del alma, del maestro.

¿Cómo seleccionas la temática martiana que se abordará cada mes?

Como te comentaba nuestro objetivo fundamental es que las peñas cumplan con los objetivos que la institución se propone, al tiempo que, como mecanismo de influencia social pretendemos utilizar la música y el buen arte como elementos transformadores de los seres humanos. Esta integración música–mensaje educativo resulta vital como vehículo o mecanismo para hacerles llegar al público asistente lo mejor del pensamiento y la obra martianas y sobre la historia y las tradiciones culturales cubanas.

Seleccionamos un tema central (o un grupo de temas) para ser tratado en cada edición de la peña. Sobre estos se debate. Siempre hacemos uso de los aniversarios cerrados de hechos relacionados con el Apóstol, su familia, su participación en las guerras libertarias, pero también sobre alguna figura importante de nuestra historia.

Es increíble como los poemas de amor de Martí, su vida amorosa, como padre o padrino, las intimidades con sus amigos, tienen una buena y aceptada recepción del público y no solo para este sino también para los que trabajamos en la preparación de la misma.

Aunque aún tengo algunas deudas, hasta ahora no he incorporado a mi repertorio versos musicalizados de Martí. Sí interpreto números que rinden homenaje al Maestro de la autoría de compositores como Polo Montañéz, Rigoberto Otaño, entre otros.

¿Cómo vez a martí en tu vida?

Al principio era solo eso, la forma de hacer llegar mi deseo como artista al público, luego se convirtió en mucho más. Con Martí no solo me cultive y me hice mejor persona; también a través de él descubrí una familia especial en la Sociedad Cultural José Martí. Mi tema de tesis fue precisamente la peña y Martí, como se entrelazan la música y el pensamiento del más universal de los cubanos.

Con Martí, he tenido la posibilidad de conocer y compartir con jóvenes martianos de otros lugares del país, de visitar otras latitudes y poder mostrar el arte cubano.

Hoy no imagino mi arte sin los saberes de Pepe, sin la esencia que una vez descubierta te transforma, te hace mejor persona, te hace descubrir otro mundo lleno de amigos y amigas.

Mensaje a la juventud.

Solo decirles que busquen a Martí, no por obligación y al leerlo no pensar en él como ese estandarte político o nacional, sino como un hombre, un padre, un amigo que los llevará por muchos caminos, como lo hizo conmigo.