Hermanamiento martiano de Cuba y Andalucía

4 Dic 2017

Una delegación de la Sociedad Cultural Cubano Andaluza José Martí (SCCAJM) completó un recorrido sociocultural por la isla caribeña

 

Invitados expresamente por el Vicepresidente de la Sociedad Cultural José Martí (SCJM) de Cuba, René González Sehwerert, las ocho personas que componían esta delegación recorrieron gran parte del país antillano, en una intensa visita con un programa que les permitió conocer y acceder a los más diversos ámbitos de la sociedad cubana.

 

La delegación andaluza, encabezada por el presidente de la SCCAJM y otros dos miembros de su Firma de convenio de trabajo entre la SCJM y SCCAJM de Andalucíajunta directiva, aterrizaba en Santiago de Cuba la noche del pasado 14 de noviembre, en un viaje que culminó, catorce días más tarde, en La Habana, con la firma de una “Carta de Intenciones”. En ella, sobre una serie de puntos de trabajo concretos y que se han de desarrollar conjuntamente por ambas organizaciones, se plasma el hermanamiento de andaluces y cubanos en su quehacer cotidiano de difusión y divulgación de la figura y obra del cubano José Martí, humanista universal.

 

En Santiago de Cuba, donde los andaluces estuvieron desde el 14 hasta el 17 de noviembre, la delegación de la SCCAJM comenzó su andadura ‒siempre acompañados de los máximos  responsables de la SCJM de cada provincia‒, presentando sus respetos ante Martí, Fidel y demás próceres de la independencia de Cuba y su Revolución en el Cementerio de Santa Ifigenia.

  En su primer día visitaron, además, la Escuela José Martí ‒en el distrito santiaguero del mismo nombre y que cuenta con 115 años desde su fundación‒, donde se maravillaron del sistema pedagógico cubano y acabaron emocionados por el cariño y recibimiento de los niños y niñas. Allí dejaron los andaluces dos ejemplares de la modesta reedición de La Edad de Oro que recientemente publicaron en España. Luego disfrutaron de un almuerzo con gran parte de la junta de la SCJM de Santiago ‒con quienes compartieron experiencias e impresiones‒ y visitaron el Palacio de Gobierno de la provincia, el Museo Bacardí y la Galería de Arte de Santiago.

  El jueves 16, la delegación andaluza realizó una visita el Museo-Escuela Cuartel Moncada, así como al Parque Histórico Abel Santamaría y la Plaza de la Revolución, incluyendo el museo que alberga bajo sí la imponente escultura a Maceo y la Protesta de Baraguá. Tras un distendido almuerzo y un apacible paseo por el centro de la ciudad oriental, acudieron a un encuentro con  el club martiano “Siempre joven” y la asociación local de veteranos de la revolución, que desarrollan importantes actividades con los jóvenes y la escuela de su cuadra. Los visitantes salieron emocionadísimos de aquella visita, donde no sólo conversaron con la historia viva de la clandestinidad y la sierra, si no también conocieron cómo la escuela se convierte en la columna vertebral de la sociedad cubana y todo se desarrolla en torno a ella.

  El viernes 17 transcurrió la mañana en visitar el II Frente, donde los integrantes de la Delegación de la SCCAJM presentaron sus respetos ante Vilma y demás combatientes de dicho frente revolucionario, y disfrutaron de una visita a su museo histórico.

  Tras el almuerzo y despedirse de los compañeros y compañeras de Santiago ‒a quienes, en agradecimiento por la hospitalidad, les dejaron dos ejemplares de LEDO y una pequeña muestra de dulces y vinos típicos de Andalucía‒, cogieron un autobús hacia su próximo destino: Holguín.

A Holguín llegaron con algo de retraso, entrada la noche, pero allí seguían esperándoles los compañeros de la filial de la SCJM, con un alojamiento espléndido y unos presentes para cada uno, al igual que en Santiago, y coronado con un vino frutal de la zona elaborado por un club martiano.

  El sábado 18, por la mañana, los andaluces mantuvieron un amistoso encuentro con miembros de la SCJM de Holguín, donde además de dejarles los mismos presentes que a la de Santiago, compartieron también experiencias y proyectos de unos y otros. Tras ello, marcharon en autobús a Birán para conocer la casa natal de Fidel y Raúl, tras lo cual tuvieron un agradable almuerzo con el club juvenil martiano de Mayarí, quienes les relataron las actividades que realizaban en la universidad. Por la tarde se dirigieron hacia Báguanos. Allí conocieron no sólo el maravilloso proyecto cultural “El árbol que silba y canta”, sino que también probaron los andaluces por primera vez una caldosa, mientras conocían la historia de aquel humilde pueblo a pies de una rentable fábrica azucarera ‒salvada del cierre por sus propios trabajadores‒ y la ingente vida cultural de sus habitantes. De nuevo en Holguín, y una vez descansados un poco del intenso día, la delegación se dirigió a ver una actuación en el Teatro Eddy Suñol, invitados por la SCJM de Holguín.

 

En la mañana del día 19 de noviembre, la delegación se despidió de los compañeros de Holguín y echaron casi todo el día en el camino hacia Santa Clara. A su llegada les esperaban igualmente la dirección de la SCJM de allí, quienes también les dieron un detalle a cada integrante de la delegación y les llevaron a una actuación musical del club martiano Abdala en la Galería Café Obrador, tras lo que cenaron y se fueron a descansar tras un largo día de viaje.

  El lunes 20, y a pesar de ser día de descanso, los trabajadores del Memorial del Che obsequiaron a los visitantes con una visita por todo el memorial y su museo, donde contaron con la excelente guía de uno de sus más veteranos trabajadores. Previamente habían visitado las inmediaciones del Tren Blindado.

  Tras almorzar, los compañeros de la SCJM-Sta. Clara acompañaron a la delegación andaluza a recoger sus pertenencias al alojamiento y ayudarles a montar en la van que les llevaría a La Habana, momento que aprovecharon los andaluces para hacerles entrega de idénticos presentes que habían dado en las anteriores ciudades.

 

Finalmente llegaron a la sede nacional de la SCJM, en La Habana, entrada la noche, donde les esperaba su Vicepresidente, René, junto a su esposa Olga y Carlos Medina, Secretario Ejecutivo de la misma. Los andaluces tuvieron un breve intercambio de impresiones del viaje y agradecieron la enorme hospitalidad recibida en cada lugar, así como que hubieran estado esperándolos allí y el honor que para ellos suponía alojarse en el mismo edificio sede de la organización que inspiró la creación de la suya en Andalucía.

  El martes 21 de noviembre, por la mañana, se produjo la presentación y encuentro oficial entre ambas sociedades martianas en una de las salas de la SCJM. Tras lo cual los andaluces fueron al Memorial José Martí y a depositar dos ejemplares de La Edad de Oro en la Biblioteca Nacional de La Habana, que también visitaron.

  Entre el 22 y el 25 de noviembre, la delegación de la SCCAJM visitó la Casa Natal de Martí, La Habana Vieja, el Museo de la Revolución, la Universidad de La Habana, el Bosque Martiano del Ariguanabo y la Escuela Internacional de Cine de San Antonio. Además, el proyecto cultural Cubatá les realizó una muestra de su hermoso trabajo en el patio de la propia sede de la SCJM. Y también mantuvieron un encuentro con la UJC, FEU, FEEM y AHS, otro con la Oficina del Programa Martiano, asistieron a un homenaje a Fidel en el CEM por el primer aniversario de su desaparición física, y participaron en otro realizado en la SCJM. Entre unas y otras actividades anteriormente relatadas, los andaluces dispusieron también de tiempo con que disfrutar libremente para pasear y conocer motu propio la realidad de la capital cubana.

  Culminaban los días de visitas y actividades con un merecido descanso, en la playa de Santa María, del intenso programa que tan diligentemente les habían organizado los cubanos, cuando les sorprendió la tristísima noticia del fallecimiento de Armando Hart Dávalos, histórico revolucionario y presidente de la SCJM. Inmediatamente regresaron a La Habana para prepararse y asistir a su velorio, donde el presidente de la SCCAJM, en representación de todos sus socios, trasladó a la familia y amigos el pésame de los andaluces ante tan grave pérdida.

 

El lunes, 27 de noviembre, y a pesar del ánimo entristecido por la marcha de Hart, el vicepresidente René insistió en que la firma de la Carta de Intenciones no podía ni debía postergarse, por ser algo de gran importancia y transcendencia para ambas organizaciones, que marcaría mucho en adelante del trabajo de los martianos en las dos orillas del Atlántico.

  Así pues, se produjo la firma final del documento (que esos días habían estado afinando SCJM y SCCAJM), que contempla aspectos de trabajo tanto de divulgación y difusión de la vida y obra de Martí, como de trabajo teórico, búsqueda de recursos, intercambios culturales, producción de material audiovisual, jornadas culturales y cursos de verano. Finaliza la Carta de Intenciones estableciendo una duración de 5 años y el comienzo de su vigencia en la misma firma, con la consiguiente responsabilidad de las dos organizaciones de ponerse a trabajar desde ya para sistematizar cada punto del documento y definir las cuestiones que se pueden hacer a corto, medio y largo plazo.

  En la despedida final, los andaluces entregaron un obsequio al Vicepresidente de la SCJM igual que a sus filiales: ejemplares de La Edad de Oro publicada por ellos ‒que, como característica diferencial, incluye actividades pedagógicas para trabajar los valores humanistas de Martí en familia‒ y dulces y vinos de Andalucía para que compartieran entre responsables y trabajadores de la SCJM. Igualmente, reconocieron y agradecieron oficialmente el inmenso trabajo de coordinación y logística realizado no sólo por cada una de las filiales, sino también por el propio René, así como los especialistas de la SCJM Javier Pereda y Bárbaro Reyes, quienes acompañaran incansablemente a la SCCAJM durante aquellos intensos 14 días.

  «Sin duda, el viaje más auténtico que he realizado en mi vida y con el que más he aprendido», sentenciaba uno de los andaluces.

Francisco Dorado