Una Acampada junto a Martí y Fidel un 19 de Mayo.

24 May 2017

Como cada 19 de mayo la juventud martiana se reunió para homenajear a dos de los hombres más universales de nuestra historia. En esta ocasión  el lugar escogido para continuar intercambiando sobre el legado de José martí entre niños, adolescentes y jóvenes fue el Bosque Martiano de Ariguanabo, en San Antonio de los Baños.

Las  tres de la tarde del pasado 19 de mayo fue la hora seleccionada  para que la juventud  martiana saliera rumbo a la Acampada titulada “De cara al sol y por el bien de Cuba”. En un acto solemne desde la Fragua Martiana; antiguas canteras de San Lázaro, se rindió tributo al héroe nacional  para que desde ese momento  comenzara la trayectoria hacia el sitio escogido.  Una parada intermedia  en una de las comunidades del territorio Artemiseño fue propicia para  que en el marco de la fecha, los Comités de Defensa de la Revolución recibieran nuevos jóvenes dentro de su seno, y que a su vez reafirmaran el compromiso de seguir fortaleciendo la organización de masas más amplia del país. Con el entusiasmo de una juventud comprometida  con Cuba y su revolución se continuó el periplo  hasta el Bosque Martiano, donde su fundador y director explicaría cada detalle del hermoso y acogedor entorno natural, no sin antes sembrar un Caguairán, como huella del paso de los martianos. De ese modo y tocando la tradicional campana se daba la bienvenida.

El recorrido por el bosque fue un especial  momento donde se unieron  experiencia y juventud  para seguir a las múltiples actividades de una noche interminable. Entre diálogos y trova se comenzaba a intercambiar entre los más pequeños y los ya no tanto, pero todos con una sola visión martiana y fidelista.

Llegaba entonces la tradicional caldosa martiana, en cuya elaboración todos habían formado parte, y junto a ella  seguían los cuentos, anécdotas y  comentarios de jóvenes   de estos tiempos, llenos de alegría, pues Martí estaba en cada sonrisa, baile, canto, intercambio o  reflexión. Una noche que concluíasin apenas darnos cuenta, y a su paso los rayos del solsaludaban a los jóvenes en una jornada voluntaria de trabajo para seguir contribuyendo  a la hermosura del cuidado de ese bosque de Martí y del mundo.

El inevitable hasta luego llegó como por sorpresa a todos presentes, pero quedó la convicción de que este 19 de mayo, la juventud martiana unida supo reafirmar  que las ideas del apóstol y de Fidel continúan latiendo en el corazón de cada cubano.